Vista panorámica de la ciudad de Valladolid

Valladolid

¿Qué ver?

Principales rutas por la ciudad

Valladolid, como ciudad histórica, cuenta con un gran número de monumentos y lugares que no pueden dejar de visitarse. Dependiendo de las preferencias del visitante, aquí dejamos distintas posibilidades.

Ruta ríos de luz

Ruta nocturna que trascurre por el antiguo cauce del río Esgueva. Más información aquí.

Ruta monumental

Paseo por los principales monumentos de la ciudad, de distintos estilos arquitectónicos. Más información aquí.

Museos e iglesias

Si lo prefiere, Valladolid cuenta con un gran número de museos en los que perderse y dejar trascurrir el tiempo. A los asistentes al simposio se les hará entrega de un pase gratuito a los museos de la ciudad. Más información aquí.


Otros puntos de interés cercanos

Si el visitante tiene planeado visitar la ciudad durante un periodo de tiempo más amplio que el simposio, podrá visitar otras poblaciones cercanas que también merecen la pena. Aquí dejamos una pequeña lista.

  • Palencia

  • A poco más de media hora de viaje, Palencia y Valladolid son las dos capitales de provincia más cercanas de España. Palencia, que fuera sede de la primera universidad española, es una ciudad que conserva el aire de una capital típicamente castellana. Se encuentra situada en medio de una gran llanura, en plena Tierra de Campos, bañada por las aguas del río Carrión. Enclavada sobre lo que fuera el asentamiento de la tribu vaccea, luego fue conquistada por los romanos en el siglo II a.C.

    El desarrollo de Palencia como ciudad arranca en el siglo XI, y ya en los albores del siglo XV se convirtió en un importante foco de industria pañera. Una actividad de gran raigambre y que siempre ha caracterizado la estructura empresarial de esta localidad, famosa durante años por la elaboración de sus mantas.

    Una de las mejores panorámicas de la ciudad se divisa desde el Cerro del Otero, donde se alza una imponente escultura de 30 metros de altura, el Cristo del Otero, obra del escultor Victorio Macho, forma parte de la estampa palentina y se divisa desde varios kilómetros a la redonda.

    Palencia goza de varias opciones museísticas, como la conocida Casa del Cordón, edificio civil del siglo XVI que alberga el Museo Arqueológico de Palencia y atesora gran cantidad de hallazgos que hablan de la prehistoria, romanización, cultura celtibérica y época medieval.

  • Villas romanas

    • Villa Romana La Olmeda (Palencia)

    • Descubierta en 1968, la Villa Romana La Olmeda, es uno de los yacimientos arqueológicos más importantes del mundo romano hispánico.

      Se trata de una gran mansión del Bajo Imperio (s. IV d.C.), cuyo edificio principal de planta cuadrada flanqueada por dos torres, se dispone en torno a un patio central y peristilo al que se abren las distintas dependencias, la mayoría de ellas con pavimentos de mosaicos. El salón principal u "oecus" de 175 m2 conserva en muy buen estado uno de los principales mosaicos del mundo romano en el que se pueden contemplar dos escenas; la principal narra el conocido episodio de Ulises en Skyros, orlado por una bella cenefa con una serie de retratos, probablemente de los dueños de la mansión. Bajo el tema principal una cacería de gran realismo.

      En las proximidades del edificio principal se han excavado diversas necrópolis con abundante e interesante material que permite estudiar y conocer mejor el mundo tardorromano en la meseta. El conjunto fue declarado Bien de Interés Cultural el 3 de abril de 1996. En Saldaña, localidad próxima a la villa, se completa la visión de la vida en la Roma bajoimperial con la visita al Museo Monográfico de la Villa, en el que se pueden admirar desde las vajillas de cerámica en terra sigillata hasta los ajuares funerarios de las necrópolis. El descubrimiento de la Villa Romana La Olmeda tuvo lugar en el verano de 1968 con motivo de la realización de unas labores agrícolas, que al tropezar con restos de una vieja pared fueron el principio de una investigación arqueológica. La incógnita pronto se despejó con el hallazgo de un espléndido palacio de época imperial romana: salas, corredores, pórticos, todo un conjunto cuyo momento de esplendor, hace 1600 años, la fortuna nos devuelve ahora.

    • Almenara-Puras (Valladolid)

    • El yacimiento se descubrió en 1887. En 1994 se declara BIC.

      Las fases más antiguas de la ocupación corresponden a la prehistoria reciente. La más moderna se fecha en el periodo romano, con hábitat desde el siglo I d. C. Los restos visitables son los de la residencia del Bajo Imperio Romano construida a mediados del siglo IV y abandonada avanzado el V.

      Esta pars urbana supera los 2000 m2 y consta de 27 ambientes distribuidos en torno a dos patios y unas termas; hay 16 pavimentados con mosaicos, la mayoría con motivos geométricos o florales. Solo en el salón de planta octogonal se representa una escena figurada, “El Baño de Pegaso”. En las paredes pueden verse aún in situ restos de zócalos pintados.

  • Ampudia

  • La villa de Ampudia es una de las localidades más bellas de Tierra de Campos palentina. Una ciudad castellana que hace gala de este nombre en sus calles, su arquitectura popular y en la impresionante estampa que ofrece su castillo, una joya de la arquitectura civil de la zona en muy buen estado de conservación. Su colegiata, la de San Miguel, conocida como la Giralda de Campos, contribuye a la belleza del municipio, que gallarda luce, junto al resto de Ampudia, el título de conjunto histórico artístico en 1965 gracias a su descomunal atractivo.

    La localidad de Ampudia se encuentra en plena Tierra de Campos, un paisaje dominado por un mar de cereales donde la llanura se rompe por la horizontalidad de los palomares, restos de arquitectura popular, cada vez menos, que en su día tuvieron un peso en la economía de la zona.

    De traza castellana, Ampudia ha logrado sobrevivir al paso del tiempo y enseña al visitante el recuerdo de las casas típicas castellanas. Construidas con adobe, de dos pisos y con frescos soportales por los que pasear o protegerse del sol en verano. Pero sin duda, lo que más llama la atención a cuantos se acercan es su impresionante castillo, el Castillo de Ampudia, que se conserva en muy buen estado y se puede visitar.

  • Medina de Rioseco

  • Medina de Rioseco, declarado conjunto histórico artístico desde 1965, es una villa monumental anclada en la llanura de Tierra de Campos. A sus pies muere el Canal de Castilla en el Ramal de Campos, una de las obras de ingeniería hidráulica más imponentes de la Edad Moderna española, convirtiéndose en una de las rutas de mayor atractivo turístico de Castilla y León.

    Un conjunto monumental dentro de una villa, la 'muy noble y leal' Medina de Rioseco, que conserva todo el sabor de una ciudad medieval de gran riqueza artística y económica. Ya en el siglo XVI le valió el apelativo de la 'India Chica', pues tal era el esplendor económico que se llegó a comparar el dinero y las mercancías que se movían en su mercado con las riquezas que provenían de América.

    Medina de Rioseco, a más de 200 kilómetros del mar, puede presumir de ser la sede del almirantazgo de Castilla, título que recibió en el año 1424 cuando Alfonso Enríquez tomó esta decisión. Bajo su tutela la ciudad celebró ferias y mercados en los siglos XV y XVI, una época que coincidió con el esplendor artístico y económico.

  • Peñafiel

  • Peñafiel es una villa de reyes y nobles, de historia y de vino. Considerada como la capital de la Ribera del Duero, los hallazgos del yacimiento arqueológico de Pintia, a cuatro kilómetros en el municipio de Padilla de Duero, han demostrado que la localidad lleva elaborando vino desde hace más de 2.500 años. Es en esa época a la que se remonta esta villa, aunque su momento de expansión se sitúa en la Edad Media.

    Duerme a los pies de su Castillo, una impresionante fortaleza medieval de piedra que descansa sobre un lugar estratégico. Como si de un gran barco se tratara, el Castillo de Peñafiel aparece encaramado sobre un cerro desde donde se divisa una impresionante panorámica y desde donde se dominan el valle del Botijas y del Duratón. Fue declarado Monumento Nacional en 1917 y está considerado como una de las fortalezas más impresionantes de las que se construyeron en el medievo. Actualmente, alberga el Museo Provincial del Vino.

    Pero el turista no puede marcharse sin visitar la Plaza del Coso, un recinto de trazado medieval custodiado por casas con balcones arabescos de madera. Su traza no ha perdido la forma ni su función original, punto de encuentro de corridas taurinas privadas, hoy ya públicas.

  • Simancas

  • Ubicado a la derecha del río Pisuerga, en lo elevado de una colina, con fértil y rica vega, encontramos Simancas, en suelos arenosos de Tierra de Pinares.

    Tierra ocupada por vacceos, romanos, visigodos, árabes y cristianos, fue repoblada por Alfonso VI en el siglo XI, tras ser arrasada por Almanzor.

    En su centro urbano se encuentra la Plaza Mayor, centrada en uno de sus lados encontramos su antiguo ayuntamiento, reconstruido, en el que encontramos un pórtico formado por pilastras; arcos de medio punto, y no muy lejos la Iglesia de San Salvador que conserva la torre del templo románico, Iglesia a la que se accede por un arco de medio punto.

    Es bonito un paseo entre sus cuidadas calles medievales, sus casonas de los siglos XVI y XVII, y el antiguo Hospital, sin olvidar la destacada belleza de su Castillo. Un conjunto Histórico que bien debe visitarse.

  • Rueda

  • Al sur del Duero, a orillas del río Zapardiel, enclavado entre dos cerros se enclava Rueda, en la llanura rica en caldos denominada "Tierra del Vino". Se piensa que fue el propio emperador Teodosio quien hizo sus primeras plantaciones de vino y Alfonso XIII, rey de Asturias y León fundó la comunidad de Rueda y fue Felipe IV, quien la hizo Villa y separó de Medina.

    Villa próspera en el siglo XVIII del que conserva importantes casas señoriales, la Iglesia de Santa María de la Asunción, el Cuartel de la Guardia Civil y el Ayuntamiento. La calle central es el eje del municipio, donde se encuentra también la citada Iglesia, y la ermita del Santo Cristo, sin olvidar la grandeza de algunas de sus casas, de belleza austera en el trascurrir de un paseo.

    Un lugar con mucha cultura del vino por conocer y descubrir.


Otros enlaces sobre la ciudad